Empujar Juntos: Cómo las Empresas Pueden Inspirar a sus Equipo

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A lo largo de mi trayectoria he compartido en varias ocasiones el video de “La Carreta”. No lo utilizo como un simple recurso motivacional, sino como un recordatorio profundo: los equipos no avanzan cuando algunos cargan con todo el peso y otros, por distintas razones, han perdido la motivación para empujar.

Trabajar en un lugar donde la ilusión se ha apagado es una de las experiencias más desgastantes para cualquier profesional. Mantener la sonrisa, comprometerse con los proyectos y sentirse parte de ellos se vuelve una lucha diaria cuando ya no existe identificación con el propósito del trabajo.

Esta situación no ocurre de manera aislada. La pérdida de motivación está estrechamente vinculada al trato que reciben los colaboradores, al estilo de liderazgo y a la cultura organizacional. Por ello, las empresas tienen una gran responsabilidad: crear entornos que no apaguen, sino que alimenten la energía y el compromiso de sus equipos, tarea nada fácil de mantener.

La responsabilidad de las organizaciones

Ninguna compañía puede esperar compromiso sostenido si no ofrece las condiciones necesarias para que este florezca. Hoy más que nunca, las personas buscamos entornos de trabajo que reúnan las 3 V: Valor, Verdad y Valoración.

  • Valor: sentir que nuestro trabajo aporta algo significativo, que genera impacto y contribuye al éxito del equipo y de la organización.
  • Verdad: trabajar en un entorno de transparencia y honestidad, donde la comunicación sea clara y confiable, y las expectativas estén alineadas con la realidad.
  • Valoración: recibir reconocimiento genuino por nuestros esfuerzos y logros, tanto a nivel individual como colectivo, fortaleciendo la conexión emocional con la empresa.

Cómo acompañar a quienes han perdido la ilusión

El verdadero reto del liderazgo no consiste únicamente en identificar quién ya no empuja la carreta, sino en ayudar a esas personas a reconectar con su propósito. Para lograrlo, resulta fundamental:

  • Escuchar activamente, sin juicios, para comprender las causas de la desmotivación.
  • Plantear objetivos alcanzables que devuelvan la sensación de logro.
  • Promover una cultura de confianza donde el error se perciba como una oportunidad de aprendizaje.
  • Reforzar el impacto que cada contribución tiene en el éxito colectivo.

Conclusión

El video de La Carreta nos ofrece un espejo claro: el progreso de un equipo depende del compromiso de todos sus integrantes. Pero también es un llamado de atención para las organizaciones y sus líderes. Si queremos que nuestros equipos empujen con convicción, debemos asegurarnos de que encuentren motivos reales para hacerlo.

La motivación no es un recurso infinito; se cultiva con acciones diarias, con una cultura que inspire y con un liderazgo cercano y consciente. Solo entonces la carreta avanzará con la fuerza de todos.

Y no menos importante: también debemos aprender a identificar a quienes nunca se subirán a la carreta, que, lejos de impulsar, se convierten en la piedra que frena la rueda.

La tarea del liderazgo es crear un mundo en el que las personas puedan contribuir al máximo de su capacidad. — Peter Drucker

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